proceso de paz y derecho internacional
La PAZ es un anhelo de todas las sociedades y países que han estado sometidas a conflictos armados. El desangre fraticida hay que deterno a como de lugar y los esfuerzos que se hagan por conseguirlo siempre serán bienvenidos.
Colombia no está exenta de la triste realidad del conflicto interno y durante muchos años ha hecho propuestas para apaciguar el país y lograr metas de desarrollo y prosperidad tan necesarias.
El actual proceso de paz del Gobierno con grupos insurgentes resulta de la necesidad urgente de detener el desplazamiento interno, la destrucción de infraestructura, los asesinatos y el secuestro, el dolor y la humillación. Muchos gobiernos anteriores ensayaron fórmulas, algunas resultaron con grupos como el EPL y el M19 a través del indulto, otras han fallado por la falta de claridad y sinceriedad de las partes, pero más que todo por falta de decisión y compromiso con deseos de paz. En la actualidad está mas cercano un arreglo con el ELN que con las FARC, porque éstas no quieren ceder y siguen secuestrando, cometiendo actos de terrorismo y permanecen con la arrogancia propia de los deshumanizados amos de la guerra y el terror.
La primera fase en un proceso de paz es la aplicación del Derecho Internacional Humanitario. Inmediatamente se debe continuar con el tan cacareado "acuerdo humanitario" (liberación por parte del Estado de guerrillero presos - el Gobierno ya lo hizo - y éstos a su vez liberación de secuestrados sin excepciones - aún no lo han hecho) si se logra este cometido, sobrevendría un período de statu quo que suavizarían las tensiones internas permitiendo ir más lejos en la búsqueda de la paz.
Específicamente un proceso de paz con grupos insurgentes y paramilitares apunta a lo siguiente.
* Desmovilización de tropas y entrega de armas.
* Entrega de bienes al Estado.
* Devolución de propiedades a sus legítimos dueños.
* Judialización, Denuncia y Esclarecimiento de asesinatos.
* Reinserción a la vida civil.
* Juramento de no reincidir en conductas punibles.
* Respeto por los acuerdos logrados.
Los beneficios que se desprenden de los acuerdos abre la posibilidad de avanzar con políticas sociales amplias en forma incluyente y solidaria. Generando la reactivación de nuestra economía e insertando a Colombia como una gran nación de grandes posibilidades.
Colombia no está exenta de la triste realidad del conflicto interno y durante muchos años ha hecho propuestas para apaciguar el país y lograr metas de desarrollo y prosperidad tan necesarias.
El actual proceso de paz del Gobierno con grupos insurgentes resulta de la necesidad urgente de detener el desplazamiento interno, la destrucción de infraestructura, los asesinatos y el secuestro, el dolor y la humillación. Muchos gobiernos anteriores ensayaron fórmulas, algunas resultaron con grupos como el EPL y el M19 a través del indulto, otras han fallado por la falta de claridad y sinceriedad de las partes, pero más que todo por falta de decisión y compromiso con deseos de paz. En la actualidad está mas cercano un arreglo con el ELN que con las FARC, porque éstas no quieren ceder y siguen secuestrando, cometiendo actos de terrorismo y permanecen con la arrogancia propia de los deshumanizados amos de la guerra y el terror.
La primera fase en un proceso de paz es la aplicación del Derecho Internacional Humanitario. Inmediatamente se debe continuar con el tan cacareado "acuerdo humanitario" (liberación por parte del Estado de guerrillero presos - el Gobierno ya lo hizo - y éstos a su vez liberación de secuestrados sin excepciones - aún no lo han hecho) si se logra este cometido, sobrevendría un período de statu quo que suavizarían las tensiones internas permitiendo ir más lejos en la búsqueda de la paz.
Específicamente un proceso de paz con grupos insurgentes y paramilitares apunta a lo siguiente.
* Desmovilización de tropas y entrega de armas.
* Entrega de bienes al Estado.
* Devolución de propiedades a sus legítimos dueños.
* Judialización, Denuncia y Esclarecimiento de asesinatos.
* Reinserción a la vida civil.
* Juramento de no reincidir en conductas punibles.
* Respeto por los acuerdos logrados.
Los beneficios que se desprenden de los acuerdos abre la posibilidad de avanzar con políticas sociales amplias en forma incluyente y solidaria. Generando la reactivación de nuestra economía e insertando a Colombia como una gran nación de grandes posibilidades.